1–2 minutos

Guadalajara, Jalisco. El Teatro Diana se convirtió en un viaje musical a los años noventa con la presentación de Vilma Palma e Vampiros, quienes sorprendieron al público al iniciar su concierto con dos de sus éxitos más emblemáticos: “La Pachanga” y “Bye Bye”.

Desde el primer acorde, la audiencia se puso de pie, coreando cada verso con entusiasmo. La banda, integrada por dos coristas, bajo, guitarra, teclado, bombos y batería, estuvo liderada por un carismático Mario “El Pájaro” Gómez, cuya energía no decayó en ningún momento.

El repertorio siguió con “Mojada” y “Travestis”, canciones que desataron la euforia de los asistentes. Más adelante, “Verano Traidor” hizo que los brazos del público se movieran de un lado a otro al ritmo de la música.

Uno de los momentos más memorables de la noche fue un solo de guitarra que dio paso a “Un camino hasta vos”, acompañado de una impactante animación en pantalla con cubos en 3D al más puro estilo ochentero.

Pero la verdadera explosión de nostalgia llegó con “Auto Rojo”. Al cantar el coro, Mario Gómez entonó “Te confesé que quiero…”, dejando que el público respondiera al unísono “…métete en mi cama”, creando una conexión única con sus seguidores.

El setlist incluyó temas de su primer álbum, fusionando reggae y techno en un sonido inconfundible que sigue vigente después de más de tres décadas. Gómez mantuvo la energía en alto, animando a la multitud a cada momento, especialmente con “Te quiero tanto”, que puso a bailar tanto a jóvenes como a quienes han seguido a la banda desde sus inicios.

El concierto llegó a su clímax con “Me vuelvo loco” y “Perdiendo el tiempo”, dejando a Guadalajara con la promesa de un pronto regreso.


No hay comentarios que mostrar.