
Por: Iván Michel
Guadalajara, Jalisco. El Estadio 3 de Marzo se convirtió en el epicentro de una noche inolvidable con la presentación de Twenty One Pilots, donde más de 20 mil personas corearon cada canción y fueron testigos de una puesta en escena cargada de adrenalina, interacción y momentos únicos.
A las 9:00 p. m., las dos enormes pantallas laterales iluminaron el escenario con una luz roja. Josh Dun, en la batería, dio los primeros golpes mientras Tyler Joseph apareció con una máscara, desatando la euforia del público al interpretar «Overcompensate».
Desde el inicio, la banda dejó claro que su espectáculo no sería convencional: el vocalista cerró la primera canción sobre una tarima en medio de los asistentes.

«¡Guadalajara!», gritó Joseph antes de dar paso a «Holding on to You», mientras ambos integrantes recorrían el escenario con una energía desbordante. Josh Dun sorprendió con una maroma sobre el piano, mientras que Joseph, en el suelo, tocaba un teclado que sacó de la parte baja del escenario.
Uno de los momentos más impactantes llegó con «Car Radio», cuando Joseph desapareció del escenario solo para reaparecer en la parte alta de una de las pantallas laterales, dejando boquiabiertos a los asistentes. En «The Judge», la conexión con el público se hizo aún más evidente: en las pantallas se proyectaron videos de los fans que habían esperado desde temprano afuera del recinto, y la letra de la canción apareció como un karaoke masivo.

Para «Craving», las luces de los celulares se convirtieron en un mar de estrellas, creando una atmósfera mágica que dio paso a «Tears». Durante todo el show, la cercanía con los fans fue una constante. En varios momentos, Tyler Joseph se sentó en la orilla del escenario para estar más cerca del público.
El momento más especial de la noche se dio cuando ambos músicos se mezclaron entre los asistentes y subieron a dos tarimas separadas en extremos opuestos del estadio. Desde ahí, interpretaron «Routines in the Night», «The Line» y «Mulberry Street», acompañados de un impresionante espectáculo de luces organizado previamente por sus fans: un lado del estadio se iluminó de rojo y el otro de azul, creando una postal inolvidable.

La emoción alcanzó su punto más alto cuando Josh Dun se quitó la camiseta sin mangas con el nombre de «Guadalajara» estampado y la lanzó al público, causando gritos y ovaciones. Pero la sorpresa no terminó ahí. En «Ride», Joseph volvió a subirse a las tarimas laterales y, en el lado derecho del escenario, invitó a un niño llamado Luis a cantar junto a él, desatando una ovación conmovedora.
Para el cierre, la banda lo dio todo con «Jumpsuit», «Midwest Indigo» y su éxito mundial «Stressed Out», interpretadas nuevamente desde las tarimas dentro del público. Así concluyó un concierto que se caracterizó por su energía, cercanía con los fans y una conexión inquebrantable entre Twenty One Pilots y Guadalajara.
