
Por: Alejandra Magallanes
Guadalajara, Jalisco. La espera terminó para los tapatíos. La noche del domingo, miles de fanáticos abarrotaron el Estadio Akron para presenciar la energía, carisma y talento de Shakira en su “Las Mujeres Ya No Lloran World Tour”, una de las giras más ambiciosas en Latinoamérica.
Desde tempranas horas, la ciudad vibraba con la emoción de los asistentes, muchos de ellos caracterizados con pelucas moradas, atuendos inspirados en los videoclips de la artista e incluso algunas vestidas como la icónica “Loba”.
A pesar de un retraso en el inicio, la calma se mantuvo en el recinto. Finalmente, a las 21:49, la gigantesca pantalla del escenario cobró vida con un impactante video de apertura. Al concluir, la estrella colombiana emergió por un costado del escenario, flanqueada por su “manada”, un grupo de fans vestidos de plateado y con gafas oscuras, quienes la acompañaron en su entrada triunfal con “La Fuerte”.

La originaria de Barranquilla no tardó en expresar su emoción y, con una gran sonrisa, exclamó: “México, me siento en casa, y no hay nada mejor que estar con mi manada tapatía”, desatando un estruendo de aplausos y gritos eufóricos.
Uno de los momentos más emotivos de la noche llegó con “Antología”, tema que, según Shakira, fue elegido por sus fans en una encuesta global como su balada más icónica. Para la ocasión, preparó una versión acústica cargada de nostalgia, en la que su voz y la del público se fundieron en un coro conmovedor.

La velada estuvo repleta de éxitos. Canciones como “Inevitable”, su reciente sencillo “Soltera”, y la versión salsa de “TQG” –originalmente interpretada junto a Karol G– pusieron a todos a cantar y bailar.
Desde backstage, Shakira sorprendió con “Chantaje”, mientras en la pantalla se proyectaba un emotivo video de su trayectoria, dando paso a temas clásicos como “Pies Descalzos”, “Te Aviso, Te Anuncio” y “Waka Waka”, que encendieron la fiesta en el estadio.Antes de despedirse, la cantante dejó un poderoso mensaje a través de una proyección en la que presentó sus “10 mandamientos”, destacando el empoderamiento y el amor propio.
Luego, tras una falsa salida, regresó al escenario para cerrar con broche de oro con “Loba” y el fenómeno global “Sessions #53”, concluyendo así dos horas de pura euforia y emoción.

El concierto no solo reafirmó el lugar de Shakira como una de las artistas más queridas del mundo, sino que también marcó un hito en la historia del Estadio Akron.
De acuerdo con Ocesa, la cantante rompió récord de asistencia, convirtiéndose en la primera mujer en reunir a más de 45 mil personas en un solo espectáculo en este recinto.
Una noche inolvidable que quedará en la memoria de todos los que tuvieron el privilegio de vivirla.
