
Por: Jennifer Murguía / Foto: Mau Santana
Guadalajara, Jalisco. La noche del jueves 24 de octubre, Siddhartha regresó a su tierra natal para vivir una velada “mágica” que, según sus propias palabras, “estar aquí esta noche no tiene nada que ver con el azar, es con el destino”, como parte de su “Miel de Azar Tour”.
Tras una larga caminata desde su camerino hasta el escenario, el tapatío llegó con toda la energía para dar inicio a la noche con “Como queremos”, logrando que el público se levantara de sus asientos para empezar a bailar suavemente. Continuó con “No es antes ni es después”, «Tarde» y «Buscándote». Entre canción y canción compartía con el público su entusiasmo por regresar a su lugar de origen y cuánto extrañaba Jalisco.

A lo largo de la noche, la explanada del Estadio Akron se llenó de colores vibrantes y de humo que emanaba del escenario, creando una atmósfera mágica, adornada con tiaras, diademas luminosas y pequeñas abejitas fantásticas.
Éxitos como “Aurora”, «Día tras Día» y «Nada te lastima» resonaron a todo pulmón, mientras el artista comentaba: “Hay canciones que nos pueden transportar diez años en el tiempo y hacernos revivir lo que sentíamos en aquel entonces”, en eso, sonaron los primeros acordes de “Bacalar” que interpretó al unísono con un público fascinado, lo mismo sucedió con “Náufrago”.
Por primera vez en un escenario, Siddhartha interpretó “Nada te lastima” acompañado de Valsian, quienes abrieron el show y coescribieron el tema. Luego siguieron “Nada por hecho”, “A la distancia”, “Me hace falta”, “Acapulco” y “Si algún día”. Entre metales y percusiones, resonaron notas de “Diamantes”, “Respiro” y “Paraíso”, armando una auténtica fiesta.

Casi al final de la noche, sonó “Brújula” y el público enloqueció.»00:00” y “Únicos” fueron testigos del emocionante cierre del espectáculo.
El público, emocionado, bailaba y cantaba sin parar, disfrutando de esta tan esperada noche para los miles de fans que llegaron de todos los rincones del país. La explanada, que al principio era oscura y fría, se tornó cálida durante las horas de show.
En la zona VIP, se vivió una experiencia completa con visuales y canciones, mientras que en la zona general, el público disfrutaba a todo volumen sus temas favoritos. A pesar del terreno irregular que no ofrecía la mejor vista, los asistentes compartieron momentos especiales con el artista, retirandose satisfechos.
