
Por: Iván Michel | Foto: Marco Carrillo
Guadalajara, Jalisco. Ni la lluvia que cayó alrededor del Estadio Akron detuvo a los más de 40 mil asistentes que se reunieron para ser parte de la “manada” de Shakira. La cantante colombiana llegó a Guadalajara con su Las Mujeres Ya No Lloran World Tour y ofreció un espectáculo que combinó música, visuales, baile y emociones.
Desde antes del inicio, el ambiente ya estaba cargado de expectativa: pelucas moradas, impermeables y celulares listos para registrar cada momento. Pasadas las 9:15 de la noche, un grupo de jóvenes vestidos con impermeables plateados acompañó a la artista en la dinámica “Caminando con la Loba”, abriendo paso a una de las entradas más esperadas de la gira.

Shakira apareció en el escenario con fuerza y energía. Los primeros acordes de La Fuerte, Girl Like Me y Las de la intuición, esta última aprovechada por miles de personas para grabar su famoso trend de Tik Tok. Así fue el arranque de un recorrido musical en el que cada canción estuvo acompañada por pulseras luminosas que tiñeron el estadio de colores azul, rosa, verde, lila y rojo, creando un espectáculo visual en cada interpretación.
Uno de los momentos más sorprendentes llegó con Te felicito, donde en medio de luces y pirotecnia se ensambló un enorme robot humanoide, mientras la cantante reaparecía en otra parte del escenario.

Poco después, Shakira expresó: “Los últimos años no han sido fáciles para mí, pero cuando nos caemos, nos levantamos más fuertes, más sabias y más resilientes”. Con esas palabras dio paso a Don’t Bother.
El concierto estuvo lleno de matices. En Acróstico, Shakira se hizo acompañar de un pianista; luciendo un vestido azul, visuales que mostraban una manada de lobos y apariciones de sus hijos en pantalla, generando uno de los momentos más íntimos de la noche. Minutos más tarde, la euforia regresó con La Bicicleta, La Tortura y Hips Don’t Lie, que hicieron vibrar al estadio con sus característicos movimientos de cadera.

Hubo espacio para la sorpresa y la cercanía: cantó Chantaje mientras realizaba un cambio de vestuario en vivo, invitando al público a ver la magia detrás del escenario. Con Soltera, interpretada junto a una enorme letra S en el centro del escenario, hizo pole dance y lanzó un mensaje sobre el amor propio.
El toque mexicano llegó cuando, vestida con saco y sombrero charro, Shakira interpretó Sombras nada más acompañada de mariachi, como homenaje a su padre que cumplía 94 años esa noche. Con el mismo ensamble interpretó Ciega, sordomuda, fusionada con ritmos de banda sinaloense, lo que desató uno de los coros más potentes del concierto.

El cierre fue apoteósico: Suerte, Waka Waka y la Champeta pusieron a bailar a miles de fanáticos antes de una breve salida. Shakira regresó con She Wolf acompañada de una enorme figura de loba, y culminó con la BZRP Music Session #53, envuelta en un espectáculo de luces y pirotecnia que selló una noche histórica.

Con este concierto, Shakira se convirtió en la primera artista en lograr cuatro llenos totales en el Estadio Akron, reuniendo a más de 200 mil asistentes en Guadalajara y confirmando, una vez más, que su conexión con México sigue intacta.
